En cartelera y estanterias

~En cartelera y estanterías~
Cazadores de Quimeras--Cazadores de Quimeras--Cazadores de Quimeras--Cazadores de Quimeras--Cazadores de Quimeras--Cazadores de Quimeras

10 de junio de 2010

Un viaje magico.

Me encuentro en carretera viajando al municipio de Cuzama del estado de Yucatán, México; para conocer los 3 cenotes ubicados en ese municipio. Me veo rodeado de una vegetación algo verde con tintes áridos, pero el cielo azul y despejado hace que esa visión árida del paisaje pase casi desapercibida.

Al llegar, me doy cuenta de que es un poblado muy pequeño y rural de no más de 4000 mil habitantes, mis acompañantes y yo nos acercamos a la zona donde creíamos estarían los cenotes, pero para nuestra sorpresa los cenotes esta a kilómetros de ahí, y el automóvil no puede entrar por tan estrechos y rurales caminos.

La única manera de entrar es por medio de “truks”, unos simpáticos medios de transporte que se utilizaban en la época de oro del henequén, los “truks” son pequeños vagones colocados sobre rieles sin traviesas que son tirados por mulas, donde no caben más de 4 personas y son el modo de vida de la gente local, que cobran cerca de 10-15 dlls por persona.




Al parecer la gente ha creado una especie de tour donde por medio de los “trucks” te llevan a cada cenote. Al salir en camino con nuestro “truck”, nos vemos envueltos por arboles y platas de diferentes tipos o una que otra piedra enorme que te envuelve a cada lado de la vía y el paisaje cambia de maneras sorpresivas, a veces demasiado verde y otras demasiado árido y rocoso.

Al llegar al primer cenote no esperaba ver que algo así pudiese gustarme tanto, mientras me iba acercando me percataba que delante mío había un gran agujero en la tierra y para bajar había una escalera hecha de madera; al empezar a bajar veo que me adentraba a una cueva donde hasta el fondo no se veía absolutamente nada.


Nos armamos de valor y nos sumergimos en el agua de un salto, como siempre al principio el agua se siente un poco fría, pero una vez que te acostumbras a ella es para no salir y quedarse ahí un par de horas, pero desafortunadamente solo se cuenta con 30 minutos en cada cenote, pues mientras haya Sol los “trucks” no paran de transportar gente; al salir y abordar el “truck” nos percatamos de cuenta con 4 chalecos salvavidas que se pueden rentar por 1 dll cada uno, para que aquellos que no saben nadar puedan darse un chapuzón en los cenotes sin temor alguno.


Al abordar nuestro “truck” para ir al segundo cenote nos encontramos con que estaba lleno, y tendríamos que esperar a que se desocupara, pero preguntamos si nos lo podíamos saltar e ir directo al tercero…y asi fue. Al llegar al tercer cenote nos percatamos de que el traslado había sacado nuestra ropa y cabellos.

Contrariamente a el primer cenote esta vez no vi un gran agujero en la tierra, sino uno muy pequeño y con una escalera rustica de madera de 90º, donde fácilmente si no se baja con cuidado puede suceder un accidente.


Al ir bajando veo que todo a mi alrededor se oscurece, pero parte de ello era que usaba gafas de Sol, mi sopresa fue que al terminar de bajar esa peligrosa escalera y quitarme las gafas era como si me hubiese transportado a otro planeta, me encontraba bajo tierra con una enorme piscina creada por la naturaleza y justo en medio de ella un haz de luz que entra por la parte superior…simplemente magnifico.

Abordarmos el “truck” nuevamente para ir al segundo cenote, al bajar a el por medio de unas escaleras menos peligrosas y más parecida a las del primer cenote lo primero que llama mi atención son las enormes raíces de un árbol que bajan hasta lo profundo para tomar agua del cenote.


Mucha gente escala esas raíces para poder después dar un salto y sumergirse en el agua cristalina, siempre y cuando haya suficiente luz, se puede ver el fondo de todos los cenotes es una vista hermosa el ver agua tan cristalina que deje al descubierto las profundidades.

Regresamos a nuestro “truck” ya para terminar el recorrido y nos encontramos con que viene uno de frente…entonces nos tenemos que bajar de el para que pueda pasar el otro, pues hay solo una vía tanto de ida como de venida.

Solo existe una palabra para definir esta experiencia…“mágico”, es un viaje mágico, el apartarte de la civilización por un rato y conocer y ser parte de la naturaleza por un momento.

El tour dura aproximadamente 2 horas y para todos aquellos que van a conocer Chichen Itza deberían de darse un vuelta por estos cenotes que no están nada lejos de la ciudad de Mérida.

Espero que no quiten ese modo de transporte local que son los “trucks” porque sin duda le ponen un sazón especial, que algo más moderno le quitaría, al parecer hay planes por parte del gobierno para modernizar la ruta, pero espero que no lo hagan, lo único que me gustaría que hicieran es que hubiese guías de turistas que cuenten algo con respecto a cada cenote y sin duda eso llenaría aun mas de misticismo y magia el tour.

2 comentarios:

Mérope dijo...

Wow el mundo subterraneo en algunas ocasiones puede resultar más hermoso, lleno de misterio y de paz.

Gracias por ese viaje Nek, saluditos!

barbara dijo...

Me impresiona todo eso amigo, que hermoso lugar tanta belleza natural. Estaria estupendo conocerlas. Lastima yo este muy lejos pero algune vez sera.

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